un mal que va en aumento en los adolescentes

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Autolesiones

La adolescencia es una etapa difícil en el ser humano y es la edad en la que se es más propenso a conductas peligrosas y autodestructivas por estar en plena formación de la personalidad, aunado a que muchos jóvenes no tienen la atención debida de los padres y la influencia de la sociedad estimula el comportamiento auto agresivo.

Las lesiones ocasionadas por ellos mismos, han ido a la alza en este siglo XXI donde el frío mundo posmoderno de terrorismo, drogas, inmediatez en la información y sociedad de riesgo, estimulan hacerse daño físico para aliviar el daño psicológico y la tensión producida por estas emociones.

Este padecimiento tiene que ver con una intolerable sensación de angustia y no poder o saber expresarse de otra forma, la persona se autolesiona de manera repetitiva con el daño físico como resultado, por ello hay que prestar atención a este mal si se sospecha que su hijo lo practica, pues otros factores como el abuso en casa, ya sea sexual o psicológico lo crean, así como malas amistades, prácticas de tribus urbanas como emos; enfermedades psicológicas como ansiedad o un leve retraso mental, son factores que también pueden desencadenar la autolesión.

Lo mejor es llevar al joven al psicólogo y no regañarlo, para que junto a la atención médica, se sienta cómodo de expresar lo que siente y salga de esa crisis. ¿Cómo hacer para darse cuenta de esta práctica? He aquí un pequeño listado que te puede ayudar:

  • Hay poca comunicación de su parte y se la pasa aislado (a)
  • La música que escucha por lo general tiene mensajes depresivos y patéticos
  • Su ropa suele ser de color negro sin uso de colores llamativos (no siempre)
  • Siempre trae manga larga, cuello de tortuga o guantes
  • Las uñas están al ras o muy mordidas
  • Suele ponerse agresivo (a) cuando se le confronta en cualquier tema
  • Hace poco contacto visual
  • Llora a menudo

Ojo: esta conducta puede estar asociada además a periodos de angustia y otras patologías psicológicas, tales como el Trastorno de Personalidad Limítrofe (TPL) o psicosis. Puede también haber pasado por un evento traumático que haya cambiado su vida drásticamente, por lo que se le deberá de prestar especial atención antes de que sea demasiado tarde, pues muchos adultos con este mal, comenzaron en la adolescencia a lesionarse.

Las sesiones van desde las más moderadas hasta las más graves como cortarse la piel, golpearse en la cabeza, morderse los dedos o las manos, tirarse del pelo, quemarse y morderse las uñas. Incluso hay personas que llegan al extremo de automutilarse.

El tratamiento puede ser psicoterapia y fármacos en casos graves, pero lo más importante es el entorno familiar, por lo que dependerá de los padres que el hijo se cure en un 80%. Recuerda consultar a un especialista si hay sospecha o confirmación, pero sobre todo, no regañarlo y comprenderlo para que se abra y saque sus angustias.

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