El higo es junto al dátil, la aceituna y la uva, el fruto más importante en la alimentación de las antiguas civilizaciones Mediterráneas. Hoy en día ya podemos encontrarlo en muchos mercados e incluso todo el año.
El higo contiene unas 57kcal por 100g de fruto (muy parecido a las ciruelas o a las manzanas). Cada uno pesa unos 45g aproximadamente
Es una fuente importante de fibra: 2,3g cada 100g, la mayoría de tipo insoluble, que ayudan a mantener una buena función intestinal
Propiedades saludables
El higo es rico en antioxidantes, en especial la piel, que contiene muchos flavonoides. Como más oscura sea la piel, más poder antioxidante contiene el fruto. Estos flavonoides protegen las células del cuerpo de los radicales libres, implicados en el desarrollo de ciertas enfermedades cardiovasculares y otras ligadas al envejecimiento.
Además su riqueza mineral no es para nada despreciable. En el ranking, se sitúan justo después del kiwi o la mandarina (primeros en la lista) con los más de 1200mg de minerales por 100kcal. El potasio es el mineral más destacable como en la mayoría de fruta aunque el calcio, el magnesio y el fósforo le siguen en importancia.
Consejos e ideas
La mejor época para consumir higos frescos es des de finales de Agosto hasta mediados de Octubre. Los higos secos los podemos encontrar en el mercado en cualquier momento, aunque son muy consumidos en período navideño.
Los higos se utilizan mucho en repostería, ya sea en forma de mermeladas o confituras, o en pasteles. También los podemos poner en forma de acompañamiento en platos de caza o aves.
Como idea para una receta original, podemos hacer una ensalada de pasta con aceitunas negras, tomates cherry e higo a trocitos todo aliñado con aceite de oliva y vinagre de Módena.
